El nuevo libro de Nené Guitart, Metafísica de la digestión, sin duda, es el resultado de sus atracones literarios y existencialistas.

Sartre planteó que el hombre se hace así mismo. Somos lo que comemos, pregona el saber popular. No podemos dejar de existir, construyéndonos mediante nuestros actos; tampoco podemos dejar de comer, nutriéndonos y produciendo deshechos. Quien devora lecturas, se construye como lector y como sujeto mediante una digestión metafórica.

Cuando leemos los cuentos de Nené Guitart podemos descubrir el coro de autores que aportaron juegos retóricos, géneros, tonos, e ideas. Mediante la parodia, la arquitectura o la cita se entreveran filamentos de Felisberto, Ionesco, Brecht, Hemingway, Sartre, Puig, Rulfo, Barthes, García Marquez, Proust y Montaigne, entre otros.

Por otra parte, la autora nos invita a pensar un mundo organizado mediante estructuras inhumanas y prácticas alienantes, en el que, por curiosa conjunción del azar y la voluntad todavía queda espacio para la sorpresa.

Cada relato se ofrece como un plato diferente. Así es que en el menú encontraremos: retórica llevada al absurdo, revelaciones transmutantes, iluminaciones filosóficas, ensoñaciones poéticas, recuerdos autobiográficos, escenas contundentes, metamorfosis y desmesuras que alteran la realidad cotidiana. Personajes arquetípicos, realistas, inanimados, gobernantes, vendedoras de jabón en polvo, policías violentos, santas, campesinos, inmigrantes, oficinistas, hombres y mujeres vulgarmente extraordinarios.

Como ante todo evento nutricio, este libro se puede experimentar de diversas formas de acuerdo al apetito y gusto del comensal. Dada la variedad de propuestas que contienen estos dieciocho relatos, podemos garantizar que el lector resultará satisfecho y podrá paladear exquisitos sabores literarios mientras pasa a formar parte de la cadena alimentaria del mundo.

Reseña crítica de Metafísica de la digestión por Corina Milán