<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" ><generator uri="https://jekyllrb.com/" version="4.2.1">Jekyll</generator><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/feed.xml" rel="self" type="application/atom+xml" /><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/" rel="alternate" type="text/html" /><updated>2021-10-23T17:11:51+02:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/feed.xml</id><title type="html">Bitácora Insomne - Ediciones del Jinete Insomne</title><subtitle>Bitácora de Ediciones del Jinete Insomne.</subtitle><entry><title type="html">‘A veces el faro’, de Vera Palmeri. Una reseña de Silvina Ramírez</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/narradores/rese%C3%B1as/2021/07/15/a-veces-el-faro-silvina-ramirez.html" rel="alternate" type="text/html" title="‘A veces el faro’, de Vera Palmeri. Una reseña de Silvina Ramírez" /><published>2021-07-15T11:25:11+02:00</published><updated>2021-07-15T11:25:11+02:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/narradores/rese%C3%B1as/2021/07/15/a-veces-el-faro-silvina-ramirez</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/narradores/rese%C3%B1as/2021/07/15/a-veces-el-faro-silvina-ramirez.html">&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/lanzamiento-a-veces-el-faro.png&quot; alt=&quot;A veces el faro&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Adentrarse en un texto es ingresar por una puerta a un espacio incierto, avanzar por caminos desconocidos, enfrentar potenciales obstáculos, deslizarse por sus páginas con interrogantes sobre finales, buenos y no tantos. La lectura de “A veces el faro” fluye con chispas de alegría, sorprende en su simplicidad, refresca por medio de una composición “miscelánea” que se enriquece gracias a una paleta de colores que va transformándose con cada trazo.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;La niña que recuerda, su abuela como figura omnipresente reflejándose en un espejo de construcción identitaria, una historia familiar como tantas otras, pero muy distinta, viajes, fundación de un pueblo, Borges y el Aleph, y todo ello enmarcado en un faro, la traducción de esa abuela luminosa que también esconde sombras, y la de la niña que concentra su magia en un haz de luz imaginario.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Algunas novelas son como cajas de sorpresas, y la interpretación que cada lector haga de sus líneas aporta ingredientes, descubre nuevas relaciones, avanza sobre contenidos que transcienden las finalidades del autor. “A veces el faro” concentra todas estas posibilidades, y permite que el lector de sentidos, atribuya significados de acuerdo a sus propios sentires, en donde el relato simplemente se concentra en una niña, en su abuela y en el faro.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Destacar y convertir en virtud la simplicidad son de esas cosas que esta novela logra acabadamente. Nada es pretencioso, y nada es superficial. La urdimbre sobre la que se construye la trama es sencilla, carente de artificios, clara y fuerte. Los hilos que la tejen terminan configurando una imagen de decenas de retazos que no pierden nunca su horizonte. Su prosa es transparente, y tal vez allí radique su potencia. Personajes bien delineados, una historia con principios y finales, una búsqueda incesante, y un sinnúmero de diferentes lecturas posibles.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;La autobiografía y la ficción se entrelazan, plasmando infancias, una mujer decidida e independiente (tal vez precursora de nuestros feminismos actuales), el “estado de niñez” y los impactos de los recuerdos en “el hoy”; y, como telón de fondo, un protagonista que redondea el relato: el faro, aquel que descubre y esconde, que estabiliza el día a día, que imprime equilibrio en un mundo, el mundo personal, siempre en ebullición.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Finalmente, este libro reúne todos los condimentos que, creo, requiere una buena y disfrutable lectura. Suscita curiosidad, su estilo invita a seguir leyendo, va dejando a la manera de miguitas de pan pistas para alcanzar un final insinuado y sugerido desde el título, y asimismo permite que el lector despliegue su imaginación en cada una de sus hojas.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;En estos tiempos en que la oscuridad parece haber encontrado espacios donde asentarse, “A veces el faro” aporta una luminosidad imprescindible para balancear una ecuación que necesita de textos como el que aquí se comenta, para seguir pensando y sintiendo que el disfrute en la sencillez y brillo de las palabras es posible.&lt;/p&gt;</content><author><name>Silvina Ramírez</name></author><category term="Narradores" /><category term="reseñas" /><summary type="html">Adentrarse en un texto es ingresar por una puerta a un espacio incierto, avanzar por caminos desconocidos, enfrentar potenciales obstáculos, deslizarse por sus páginas con interrogantes sobre finales, buenos y no tantos. La lectura de “A veces el faro” fluye con chispas de alegría, sorprende en su simplicidad, refresca por medio de una composición “miscelánea” que se enriquece gracias a una paleta de colores que va transformándose con cada trazo. La niña que recuerda, su abuela como figura omnipresente reflejándose en un espejo de construcción identitaria, una historia familiar como tantas otras, pero muy distinta, viajes, fundación de un pueblo, Borges y el Aleph, y todo ello enmarcado en un faro, la traducción de esa abuela luminosa que también esconde sombras, y la de la niña que concentra su magia en un haz de luz imaginario. Algunas novelas son como cajas de sorpresas, y la interpretación que cada lector haga de sus líneas aporta ingredientes, descubre nuevas relaciones, avanza sobre contenidos que transcienden las finalidades del autor. “A veces el faro” concentra todas estas posibilidades, y permite que el lector de sentidos, atribuya significados de acuerdo a sus propios sentires, en donde el relato simplemente se concentra en una niña, en su abuela y en el faro. Destacar y convertir en virtud la simplicidad son de esas cosas que esta novela logra acabadamente. Nada es pretencioso, y nada es superficial. La urdimbre sobre la que se construye la trama es sencilla, carente de artificios, clara y fuerte. Los hilos que la tejen terminan configurando una imagen de decenas de retazos que no pierden nunca su horizonte. Su prosa es transparente, y tal vez allí radique su potencia. Personajes bien delineados, una historia con principios y finales, una búsqueda incesante, y un sinnúmero de diferentes lecturas posibles. La autobiografía y la ficción se entrelazan, plasmando infancias, una mujer decidida e independiente (tal vez precursora de nuestros feminismos actuales), el “estado de niñez” y los impactos de los recuerdos en “el hoy”; y, como telón de fondo, un protagonista que redondea el relato: el faro, aquel que descubre y esconde, que estabiliza el día a día, que imprime equilibrio en un mundo, el mundo personal, siempre en ebullición. Finalmente, este libro reúne todos los condimentos que, creo, requiere una buena y disfrutable lectura. Suscita curiosidad, su estilo invita a seguir leyendo, va dejando a la manera de miguitas de pan pistas para alcanzar un final insinuado y sugerido desde el título, y asimismo permite que el lector despliegue su imaginación en cada una de sus hojas. En estos tiempos en que la oscuridad parece haber encontrado espacios donde asentarse, “A veces el faro” aporta una luminosidad imprescindible para balancear una ecuación que necesita de textos como el que aquí se comenta, para seguir pensando y sintiendo que el disfrute en la sencillez y brillo de las palabras es posible.</summary></entry><entry><title type="html">Artola, Raúl: polígrafo por antonomasia</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/lenguafuera/rese%C3%B1as/2021/03/17/la-mujer-agrafa-artola.html" rel="alternate" type="text/html" title="Artola, Raúl: polígrafo por antonomasia" /><published>2021-03-17T10:25:11+01:00</published><updated>2021-03-17T10:25:11+01:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/lenguafuera/rese%C3%B1as/2021/03/17/la-mujer-agrafa-artola</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/lenguafuera/rese%C3%B1as/2021/03/17/la-mujer-agrafa-artola.html">&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una reseña de Carlos Espinosa sobre ‘La mujer ágrafa y otros infundios’.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/poligrafo-antonomasia.png&quot; alt=&quot;La mujer ágrafa&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Viedma.- (APP) “Nadie puede decir que lo que se acuerda es verdad, pero menos que es mentira”. Con esta afirmación arranca el primero de los relatos –El patio de los perros- que Raúl Artola recopiló de entre sus carpetas para el volumen titulado “La mujer ágrafa y otros infundios”, publicado hace un tiempo pero presentado en sociedad en la reciente Feria del Libro de Viedma.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;El orden y sucesión de los cuentos inscriptos en un libro obedece, por supuesto, a la intención del autor. Como cuando nos sentamos a tomar mate con un amigo y elegimos, bien a propósito, el primer tema de la charla: ese que abre y dispara hacia otros tópicos. Está muy claro que Artola armó la trama de  ”La mujer ágrafa…” con el propósito de sorprendernos y hay que decir que,  gratamente, lo consigue. No hay conexiones visibles entre un relato y el siguiente. Cada historia es nueva, nos obliga a repasar el cristal de los anteojos o mudar la postura sobre el respaldar.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Artola juega con recuerdos, verdades y mentiras en las vidas de sus personajes; y apela a sus propios archivos (bueno, esto se imagina uno) donde tampoco se preocupa mucho por discernir entre lo que ocurrió ‘realmente’ (¿quién lo sabe? caramba!) y lo que  quizás pudo haber ocurrido (muchas veces menos interesante que lo irreal).&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Así transcurren 110 páginas de la obra –estupenda edición del Jinete Insomne, de la ciudad de Buenos Aires- llevadas por Raúl Artola por escenarios y circunstancias muy variados. De ese patio pulguiento y perruno del principio podemos saltar (ejercicio recomendable sobre un libro de cuentos:  leerlo de cruzado) a la habitación de una muchacha con ventanas entre abiertas y sábanas húmedas, nos introducimos  en una casita de barrio con criadero de pollitos bebé y departamento en construcción en el patio, nos refugiamos en la redacción de un diario de ciudad provinciana y hasta recorremos en enero de 1829 las callejuelas inclinadas de Carmen de Patagones invadidas por brasileños e ingleses. Es un tránsito vertiginoso, el conductor del viaje (o sea el autor) es audaz y a veces hasta imprudente en alguno de los giros. Pero nadie nos quita el placer  generado por la adrenalina.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;De los personajes es preferible no hablar mucho. Por respeto a cada uno de ellos y para sembrar curiosidad. Se exhiben en intimidad y nos permiten reconocernos en ellos de manera  fragmentada y esporádica.  En algún momento yo puedo ser la narradora-protagonista de “Un regalo para Angie” ¿por qué no? No digo más: hay que ir al libro. En la página 111, después dela sucesión de atractivos cuentos cortos, aparece la maravillosa transcripción de fragmentos de un ¿oculto? manuscrito del romántico francés Francois René de Chateaubriand (que vivió a caballo de los siglos XVIII y XIX). Un lector absolutamente inadvertido acerca de esa figura histórica (como es mi caso) no puede discernir acerca de su autenticidad, pero en el contexto de este volumen se llega a la firme sospecha de que son falsos, y que Raúl Artola juega magistralmente con lo apócrifo, poniendo en letra del insigne prócer literario algunas ideas suyas de fuerte contenido.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Así entonces, en la versión ‘artoliana’ de Chateaubriand aquel francés habría escrito: “Todo artista auténtico busca la perfección de lo imperfecto por definición y esencia, la obra humana. Por lo tanto, en su competencia con Dios y su naturaleza perfecta sólo puede convertirse en un ser desesperado”.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Y sigue. “Esa desesperación, que lo constituye y  a la vez lo condena, se le dibuja en la cara para espanto de sus semejantes .¿Cómo amar,  entonces, al hombre de rostro enfermo de terror, paralizado y a la vez impulsado a alcanzar una mínima expresión dela Belleza inasible y efímera, intuida en sueños febriles?  Prisionero de su privilegiada pesadilla, el artista está condenado a cumplir con su obsesión imposible. Debajo de él palpita un ser descarnado y frágil que clama por comprensión, bondad y amor, que muy pocas veces le llega a través de formas humanas reales”.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Leer la reseña completa en &lt;a href=&quot;https://appnoticias.com.ar/app/artola-raul-poligrafo-por-antonomasia-por-carlos-espinosa/&quot;&gt;APP Noticias&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;La mujer ágrafa y otros infundios se puede comprar online en nuestro &lt;a href=&quot;/bazar&quot; title=&quot;Bazar Insomne&quot;&gt;Bazar Insomne&lt;/a&gt; o descargarse &lt;a href=&quot;https://jineteinsomne.com/publicaciones/mujer-agrafa.php&quot; title=&quot;La mujer ágrafa&quot;&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;</content><author><name>Carlos Espinosa</name></author><category term="Lenguafuera" /><category term="reseñas" /><summary type="html">Una reseña de Carlos Espinosa sobre ‘La mujer ágrafa y otros infundios’. Viedma.- (APP) “Nadie puede decir que lo que se acuerda es verdad, pero menos que es mentira”. Con esta afirmación arranca el primero de los relatos –El patio de los perros- que Raúl Artola recopiló de entre sus carpetas para el volumen titulado “La mujer ágrafa y otros infundios”, publicado hace un tiempo pero presentado en sociedad en la reciente Feria del Libro de Viedma. El orden y sucesión de los cuentos inscriptos en un libro obedece, por supuesto, a la intención del autor. Como cuando nos sentamos a tomar mate con un amigo y elegimos, bien a propósito, el primer tema de la charla: ese que abre y dispara hacia otros tópicos. Está muy claro que Artola armó la trama de ”La mujer ágrafa…” con el propósito de sorprendernos y hay que decir que, gratamente, lo consigue. No hay conexiones visibles entre un relato y el siguiente. Cada historia es nueva, nos obliga a repasar el cristal de los anteojos o mudar la postura sobre el respaldar. Artola juega con recuerdos, verdades y mentiras en las vidas de sus personajes; y apela a sus propios archivos (bueno, esto se imagina uno) donde tampoco se preocupa mucho por discernir entre lo que ocurrió ‘realmente’ (¿quién lo sabe? caramba!) y lo que quizás pudo haber ocurrido (muchas veces menos interesante que lo irreal). Así transcurren 110 páginas de la obra –estupenda edición del Jinete Insomne, de la ciudad de Buenos Aires- llevadas por Raúl Artola por escenarios y circunstancias muy variados. De ese patio pulguiento y perruno del principio podemos saltar (ejercicio recomendable sobre un libro de cuentos: leerlo de cruzado) a la habitación de una muchacha con ventanas entre abiertas y sábanas húmedas, nos introducimos en una casita de barrio con criadero de pollitos bebé y departamento en construcción en el patio, nos refugiamos en la redacción de un diario de ciudad provinciana y hasta recorremos en enero de 1829 las callejuelas inclinadas de Carmen de Patagones invadidas por brasileños e ingleses. Es un tránsito vertiginoso, el conductor del viaje (o sea el autor) es audaz y a veces hasta imprudente en alguno de los giros. Pero nadie nos quita el placer generado por la adrenalina. De los personajes es preferible no hablar mucho. Por respeto a cada uno de ellos y para sembrar curiosidad. Se exhiben en intimidad y nos permiten reconocernos en ellos de manera fragmentada y esporádica. En algún momento yo puedo ser la narradora-protagonista de “Un regalo para Angie” ¿por qué no? No digo más: hay que ir al libro. En la página 111, después dela sucesión de atractivos cuentos cortos, aparece la maravillosa transcripción de fragmentos de un ¿oculto? manuscrito del romántico francés Francois René de Chateaubriand (que vivió a caballo de los siglos XVIII y XIX). Un lector absolutamente inadvertido acerca de esa figura histórica (como es mi caso) no puede discernir acerca de su autenticidad, pero en el contexto de este volumen se llega a la firme sospecha de que son falsos, y que Raúl Artola juega magistralmente con lo apócrifo, poniendo en letra del insigne prócer literario algunas ideas suyas de fuerte contenido. Así entonces, en la versión ‘artoliana’ de Chateaubriand aquel francés habría escrito: “Todo artista auténtico busca la perfección de lo imperfecto por definición y esencia, la obra humana. Por lo tanto, en su competencia con Dios y su naturaleza perfecta sólo puede convertirse en un ser desesperado”. Y sigue. “Esa desesperación, que lo constituye y a la vez lo condena, se le dibuja en la cara para espanto de sus semejantes .¿Cómo amar, entonces, al hombre de rostro enfermo de terror, paralizado y a la vez impulsado a alcanzar una mínima expresión dela Belleza inasible y efímera, intuida en sueños febriles? Prisionero de su privilegiada pesadilla, el artista está condenado a cumplir con su obsesión imposible. Debajo de él palpita un ser descarnado y frágil que clama por comprensión, bondad y amor, que muy pocas veces le llega a través de formas humanas reales”. Leer la reseña completa en APP Noticias. La mujer ágrafa y otros infundios se puede comprar online en nuestro Bazar Insomne o descargarse aquí.</summary></entry><entry><title type="html">Conoce el Bazar Insomne</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/conoce-bazar-insomne.html" rel="alternate" type="text/html" title="Conoce el Bazar Insomne" /><published>2021-03-13T10:25:11+01:00</published><updated>2021-03-13T10:25:11+01:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/conoce-bazar-insomne</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/conoce-bazar-insomne.html">&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/jinete-insomne.png&quot; alt=&quot;Bazar Insomne&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Nuestra tienda en línea para comprar publicaciones del Jinete Insomne.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Ediciones del Jinete Insomne inaugura su &lt;a href=&quot;https://jineteinsomne.com/bazar&quot; title=&quot;Bazar Insomne&quot;&gt;Bazar Insomne&lt;/a&gt;, una tienda en línea para comprar nuestras publicaciones. A través de un formulario puedes elegir los ejemplares que desees y recibirlos en tu casa y oficina de Correo Argentino más cercana.&lt;/p&gt;</content><author><name>Ediciones del Jinete Insomne</name></author><category term="novedades" /><summary type="html">Nuestra tienda en línea para comprar publicaciones del Jinete Insomne. Ediciones del Jinete Insomne inaugura su Bazar Insomne, una tienda en línea para comprar nuestras publicaciones. A través de un formulario puedes elegir los ejemplares que desees y recibirlos en tu casa y oficina de Correo Argentino más cercana.</summary></entry><entry><title type="html">La Bitácora Insomne</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/la-bitacora-insomne.html" rel="alternate" type="text/html" title="La Bitácora Insomne" /><published>2021-03-13T10:25:11+01:00</published><updated>2021-03-13T10:25:11+01:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/la-bitacora-insomne</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/la-bitacora-insomne.html">&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/jinete-insomne.png&quot; alt=&quot;Bazar Insomne&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Un nuevo espacio de reflexión de Ediciones del Jinete Insomne.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Desde jinete Insomne inauguramos la &lt;em&gt;Bitácora Insomne&lt;/em&gt;, un espacio de nuestra casa editorial para reflexionar y debatir sobre los temas que nos convocan: la narrativa patagónica, la interculturalidad, la ecología política, el socialismo y la comunicación comunitaria.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;También encontrarán aquí algunas líneas sobre las novedades editoriales y sobre el quehacer de nuestra tarea editora autogestionada.&lt;/p&gt;</content><author><name>Ediciones del Jinete Insomne</name></author><category term="novedades" /><summary type="html">Un nuevo espacio de reflexión de Ediciones del Jinete Insomne. Desde jinete Insomne inauguramos la Bitácora Insomne, un espacio de nuestra casa editorial para reflexionar y debatir sobre los temas que nos convocan: la narrativa patagónica, la interculturalidad, la ecología política, el socialismo y la comunicación comunitaria. También encontrarán aquí algunas líneas sobre las novedades editoriales y sobre el quehacer de nuestra tarea editora autogestionada.</summary></entry><entry><title type="html">Nuestra solidaridad con el Espacio Hudson</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/solidaridad-espacio-hudson.html" rel="alternate" type="text/html" title="Nuestra solidaridad con el Espacio Hudson" /><published>2021-03-13T10:25:11+01:00</published><updated>2021-03-13T10:25:11+01:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/solidaridad-espacio-hudson</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/novedades/2021/03/13/solidaridad-espacio-hudson.html">&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/espacio-hudson.png&quot; alt=&quot;Bazar Insomne&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Su depósito se quemó en los incendios de la Comarca Andina. Iniciaron una campaña de crowdfunding para reimprimir ejemplares.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;“En este momento recibir ayuda es lo único que sirve para salir adelante”, dijo a Página/12 Cristian Aliaga, fundador de la editorial patagónica Espacio Hudson y vecino del paraje Cerro Radal, en la localidad de Lago Puelo, uno de los lugares más afectados por los incendios en la Comarca Andina de Chubut y Río Negro. El fuego que el martes pasado llegó hasta la chacra donde estaba el depósito de la editorial quemó cerca de dos mil libros. “Cuando vimos llegar el fuego no hubo tiempo para nada”, relató Aliaga, que lanzó una campaña de apoyo para financiar, a través de la venta de libros, la reimpresión de los ejemplares que se quemaron.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Aliaga creó la editorial Espacio Hudson hace 13 años como parte de un proyecto colectivo que se dedicaba a organizar talleres, charlas y encuentros culturales con artistas de la región. “La idea siempre fue crear un dispositivo descentralizado, con sede en distintos lugares, desde la costa hasta la cordillera”, relató el librero, autor del libro Herejía Bermeja, sobre la obra de Juan Carlos Bustriazo Ortiz.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Leer la nota completa en &lt;a href=&quot;https://www.pagina12.com.ar/329699-incendios-en-chubut-ardieron-dos-mil-libros-de-una-editorial&quot; title=&quot;Página/12&quot;&gt;Página/12&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;</content><author><name>Ediciones del Jinete Insomne</name></author><category term="novedades" /><summary type="html">Su depósito se quemó en los incendios de la Comarca Andina. Iniciaron una campaña de crowdfunding para reimprimir ejemplares. “En este momento recibir ayuda es lo único que sirve para salir adelante”, dijo a Página/12 Cristian Aliaga, fundador de la editorial patagónica Espacio Hudson y vecino del paraje Cerro Radal, en la localidad de Lago Puelo, uno de los lugares más afectados por los incendios en la Comarca Andina de Chubut y Río Negro. El fuego que el martes pasado llegó hasta la chacra donde estaba el depósito de la editorial quemó cerca de dos mil libros. “Cuando vimos llegar el fuego no hubo tiempo para nada”, relató Aliaga, que lanzó una campaña de apoyo para financiar, a través de la venta de libros, la reimpresión de los ejemplares que se quemaron. Aliaga creó la editorial Espacio Hudson hace 13 años como parte de un proyecto colectivo que se dedicaba a organizar talleres, charlas y encuentros culturales con artistas de la región. “La idea siempre fue crear un dispositivo descentralizado, con sede en distintos lugares, desde la costa hasta la cordillera”, relató el librero, autor del libro Herejía Bermeja, sobre la obra de Juan Carlos Bustriazo Ortiz. Leer la nota completa en Página/12.</summary></entry><entry><title type="html">Prólogo de ‘Mapa de radios de América Latina y el Caribe</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/lenguafuera/2021/03/13/prologo-mapa-de-radios.html" rel="alternate" type="text/html" title="Prólogo de ‘Mapa de radios de América Latina y el Caribe" /><published>2021-03-13T10:25:11+01:00</published><updated>2021-03-13T10:25:11+01:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/lenguafuera/2021/03/13/prologo-mapa-de-radios</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/lenguafuera/2021/03/13/prologo-mapa-de-radios.html">&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/prologo-mapa-radios.png&quot; alt=&quot;Bazar Insomne&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cuando en 2012 se publicó el primer estudio del Mapa de Radios de América Latina y el Caribe se contaron 25.000 emisoras repartidas por todos los rincones de esta Patria Grande.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;En 2020, nueve años después de aquel primer censo de radios de Abya Yala, ya existen 35.334 estaciones. Unas más modernas y con mejor sonido que transmiten en FM, resistiendo ante el avance de los servicios de streaming y las emisoras online. Otras en AM, que sigue aguantan-do y no pierde audiencia en zonas rurales y alejadas.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;El mapa, tras estos años, sigue evidenciando un gran desequilibrio en-tre las emisoras comerciales, que utilizan la mayor parte de frecuencias de radio y televisión del espectro radioeléctrico, y los otros dos sectores: el comunitario y el público.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Pero lo más interesante es que las emisoras del dial radiofónico latinoa-mericano siguen aumentando, lo que demuestra la buena salud de la que goza la radio. Un medio centenario ya que este 2020 celebramos los 100 años de la primera transmisión regular.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Agradecemos este esfuerzo colectivo que Tito Ballesteros López (blog Radios de América) y Santiago García Gago (Radios Libres) han edi-tado y en el que han participado 19 radialistas aportando una lectura nacional de los datos recopilados. Un libro que se completa con una versión web donde se pueden observar los estudios de los diferentes años de una forma gráfica e interactiva.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Un detallado recuento de todas las radios que llenan de ondas radioeléctricas América Latina y el Caribe. Y un buen aporte para saber cuántos somos y dónde estamos.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Mapa de radios de América Latina y el Caribe se puede comprar online en nuestro Bazar Insomne o descargarse &lt;a href=&quot;https://jineteinsomne.com/publicaciones/mapa-radios.php&quot; title=&quot;Mapa de radios&quot;&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;</content><author><name>José Ignacio López Vigil</name></author><category term="Lenguafuera" /><summary type="html">Cuando en 2012 se publicó el primer estudio del Mapa de Radios de América Latina y el Caribe se contaron 25.000 emisoras repartidas por todos los rincones de esta Patria Grande. En 2020, nueve años después de aquel primer censo de radios de Abya Yala, ya existen 35.334 estaciones. Unas más modernas y con mejor sonido que transmiten en FM, resistiendo ante el avance de los servicios de streaming y las emisoras online. Otras en AM, que sigue aguantan-do y no pierde audiencia en zonas rurales y alejadas. El mapa, tras estos años, sigue evidenciando un gran desequilibrio en-tre las emisoras comerciales, que utilizan la mayor parte de frecuencias de radio y televisión del espectro radioeléctrico, y los otros dos sectores: el comunitario y el público. Pero lo más interesante es que las emisoras del dial radiofónico latinoa-mericano siguen aumentando, lo que demuestra la buena salud de la que goza la radio. Un medio centenario ya que este 2020 celebramos los 100 años de la primera transmisión regular. Agradecemos este esfuerzo colectivo que Tito Ballesteros López (blog Radios de América) y Santiago García Gago (Radios Libres) han edi-tado y en el que han participado 19 radialistas aportando una lectura nacional de los datos recopilados. Un libro que se completa con una versión web donde se pueden observar los estudios de los diferentes años de una forma gráfica e interactiva. Un detallado recuento de todas las radios que llenan de ondas radioeléctricas América Latina y el Caribe. Y un buen aporte para saber cuántos somos y dónde estamos. Mapa de radios de América Latina y el Caribe se puede comprar online en nuestro Bazar Insomne o descargarse aquí.</summary></entry><entry><title type="html">Prólogo de ‘Mapa de radios de América Latina y el Caribe</title><link href="https://jineteinsomne.com/bitacora/narradores/rese%C3%B1as/2021/03/13/a-veces-el-faro-vera-plamieri.html" rel="alternate" type="text/html" title="Prólogo de ‘Mapa de radios de América Latina y el Caribe" /><published>2021-03-13T10:25:11+01:00</published><updated>2021-03-13T10:25:11+01:00</updated><id>https://jineteinsomne.com/bitacora/narradores/rese%C3%B1as/2021/03/13/a-veces-el-faro-vera-plamieri</id><content type="html" xml:base="https://jineteinsomne.com/bitacora/narradores/rese%C3%B1as/2021/03/13/a-veces-el-faro-vera-plamieri.html">&lt;p&gt;&lt;img src=&quot;https://jineteinsomne.com/media/lanzamiento-a-veces-el-faro.png&quot; alt=&quot;A veces el faro&quot; /&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Ediciones del Jinete Insomne tiene el agrado de presentar el lanzamiento de ‘A veces el faro’ de Vera Palmeri, de la colección Narradores del Sur.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;‘A veces el faro’ es una novela luminosa y precisa, en los bordes de la autobiografía y la ficción. La historia familiar, centrada en la figura de la abuela y la fundación de un Balneario en el sur de la provincia de Buenos Aires, son el marco en el que la narradora nos sumerge. El tiempo, la infancia. Un rompecabezas en el que se mezclan Borges, un perro que sólo comprende órdenes en francés, Alfonsina Storni, un capitán encantador, un caballo asmático, un hotel en medio de la nada, un skate herido, Françoise Hardy, un naufragio, y siempre, testigo y actor, el faro.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;“Esta novela es la historia de un pueblo y sus comienzos. Centrada en la figura de una abuela fuera de lo común que a lo largo de su vida le fue relatando su conformación. Hay ecos, frases textuales, recuerdos. Una nieta que escucha y la admira en silencio pero sin perderle pisada. En el trasfondo siempre está el faro, que a cada giro, devela secretos.”, explica Palmeri.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Vera Palmeri es una escritoria nóvel. Nació en Buenos Aires. Es licenciada en psicología (UBA) y practica el psicoanálisis. Es miembro de la Fundación Descartes, fundada por Germán García, en sus inicios, como Biblioteca Internacional de Psicoanálisis. Desde el año 2006 reside en Patagonia, en Esquel, Chubut. Fue miembro y coordinadora del servicio de adolescencia del Hospital Zonal de Esquel. A su vez, se desempeña como psicoanalista en la Unidad de Atención a la Niñez y desarrolla el proyecto de la Biblioteca Viajera Infantil Mariposa, dentro del área de Prevención y Promoción de la Salud. Desde hace dos años participa de los talleres coordinados por Nené Guitart, escritora y dramaturga.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;‘A veces el faro’ está disponible en la Librería Macayo, Esquel y en el Bazar Insomne, la tienda online de Ediciones del Jinete Insomne www.jineteinsomne.com/bazar.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Más información en www.jineteinsomne.com. Prensa: +54911 1553294680.&lt;/p&gt;</content><author><name>Ediciones del Jinete Insomne</name></author><category term="Narradores" /><category term="reseñas" /><summary type="html">Ediciones del Jinete Insomne tiene el agrado de presentar el lanzamiento de ‘A veces el faro’ de Vera Palmeri, de la colección Narradores del Sur. ‘A veces el faro’ es una novela luminosa y precisa, en los bordes de la autobiografía y la ficción. La historia familiar, centrada en la figura de la abuela y la fundación de un Balneario en el sur de la provincia de Buenos Aires, son el marco en el que la narradora nos sumerge. El tiempo, la infancia. Un rompecabezas en el que se mezclan Borges, un perro que sólo comprende órdenes en francés, Alfonsina Storni, un capitán encantador, un caballo asmático, un hotel en medio de la nada, un skate herido, Françoise Hardy, un naufragio, y siempre, testigo y actor, el faro. “Esta novela es la historia de un pueblo y sus comienzos. Centrada en la figura de una abuela fuera de lo común que a lo largo de su vida le fue relatando su conformación. Hay ecos, frases textuales, recuerdos. Una nieta que escucha y la admira en silencio pero sin perderle pisada. En el trasfondo siempre está el faro, que a cada giro, devela secretos.”, explica Palmeri. Vera Palmeri es una escritoria nóvel. Nació en Buenos Aires. Es licenciada en psicología (UBA) y practica el psicoanálisis. Es miembro de la Fundación Descartes, fundada por Germán García, en sus inicios, como Biblioteca Internacional de Psicoanálisis. Desde el año 2006 reside en Patagonia, en Esquel, Chubut. Fue miembro y coordinadora del servicio de adolescencia del Hospital Zonal de Esquel. A su vez, se desempeña como psicoanalista en la Unidad de Atención a la Niñez y desarrolla el proyecto de la Biblioteca Viajera Infantil Mariposa, dentro del área de Prevención y Promoción de la Salud. Desde hace dos años participa de los talleres coordinados por Nené Guitart, escritora y dramaturga. ‘A veces el faro’ está disponible en la Librería Macayo, Esquel y en el Bazar Insomne, la tienda online de Ediciones del Jinete Insomne www.jineteinsomne.com/bazar. Más información en www.jineteinsomne.com. Prensa: +54911 1553294680.</summary></entry></feed>